El viernes pasado se estrenó la vigésimo-primera película del espía britànico más rentable de la história. En esta ocasión el agente 007 se nos presentaba rubio y con ojos azules. Muchas fueron las críticas que recibió el actor Daniel Craig a lo largo del rodaje de dicho film. Lo más sorprendente es que lo tildaran de demasiado femenino para interpretar a Bond. Evidentemente después de ver 007 Casino Royale todas estas críticas se transformaron en alabanzas y adoraciones, pues ya dejando de lado el físico de Craig (que tiene más musculo que un toro) el nuevo agente secreto es más cruel, duro y brutal que nunca.
Martin Campbell que dirigió a 007 en GoldenEye (1995) consigue despertar, de nuevo, el interés del público hacia esta famosa saga, después de las malogradas anteriores entregas. Sumado al cambio de actor y a un Bond mucho más animal y menos señor, pero con el encanto y la sátira que en momentos clave le caracterizan asegura la asistencia del gran público a las salas de proyección.
Eva Green (Soñadores, El reino de los cielos) es, ahora, la chica de la que se enamorarà Bond. Judi Dench repite como M por sexta vez (empezó con GoldenEye). Y el malo malísimo (que no lo es tanto) es Mads Nikkelsen (El rey Arturo) que interpreta a Le Chiffre.
A lo largo del film disfrutamos de momentos de los más interesantes, cómo las primera secuencia en blanco y negro sobre cómo Bond consigue el estatus de agente 00. Y, para mi lo mejor de la película, la persecución después de los créditos iniciales (de los que también hay que hablar), dónde vemos a Bond perseguir a uno de los malos por un edificio en construcción, saltando por tejados, entre gruas (en una vertiginosa escena, dónde los protagonistas son los especialistas), para terminar definiéndonos como es el nuevo Bond. Una perfecta presentación de personajes.
Ahora bien, también tiene momentos que sobran. Especialmente la Secuencia en el Casino Royale. Dónde la partida de cartas no tiene ningún interés (pero sí lo que ocurre fuera de ella), se hace de lo más larga. Además no ayuda nada el montaje, de lo peor de la película. Otro de los puntos flacos es sin duda el final, que no desvelaré, pero que considero que está tratado incorrectamente no por error de guión, sino más bien de montaje y realización. Vaya, que no se puede explicar de la forma en que se explica.
Ya para terminar otra polémica són los créditos. Muy bien hechos eso sí, pero super largos, aburridos y con una canción que no pega con la saga bond (interpretada por Chris Cornell).
Como apunte personal decir que no soy muy fan de James Bond, ni de películas de acción en general, pero disfruté de lo más con esta película.






Solo puedo decir una palabra: Impresionante, electrizante e impresionante de nuevo. Je je. Brandon Flowers, el líder y cantante de The Killers supo traer al público dónde el queria. El principio del concierto fue mas que brutal, empezando a sonar la típica música circense con las luces apagadas y la sala razzmatazz llena a más no poder esperando que saliera el grupo y sí, salieron (jeje). Pero cómo salieron! Empezando cómo empieza su segundo disco: con Sam’s Town seguida de Enterlude y When you where young. El público enloqueció y ya no pudo parar en todo el concierto.


